¿Quién debería vacunarse?

La vacuna frente a la gripe está indicada para todas las personas a partir de 6 meses de edad que no presentan contraindicaciones para recibir la vacuna ni hipersensibilidad ante cualquier componente de la vacuna.1

Grupos de riesgo:

Aunque la población en general es susceptible de infección por el virus de la gripe, hay colectivos con más probabilidad de transmitir el virus a otras personas, de desarrollar complicaciones o incluso morir por causas relacionadas con la enfermedad. La vacunación está especialmente recomendada para poblaciones de riesgo que incluyen niños a partir de los 6 meses de edad, adolescentes y adultos que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe. Los grupos de riesgo incluyen a personas que padecen los siguientes trastornos: enfermedad respiratoria crónica, enfermedad cardiovascular, enfermedad crónica renal o hepática, enfermedad inflamatoria intestinal crónica, enfermedad celiaca, enfermedades reumáticas, inmunodeficiencia congénita, asplenia funcional o anatómica, enfermedad oncológica, enfermedad hematológica moderada o grave, enfermedad neuromuscular crónica y encefalopatía moderada o grave, implante coclear, fístula de líquido cefalorraquídeo, malnutrición moderada o grave, obesidad mórbida, prematuridad, preferentemente <35 semanas o existencia de comorbilidad, síndrome de Down o que estén bajo el tratamiento con ácido acetilsalicílico.2, 3

La vacunación antigripal es también altamente recomendada a embarazadas en cualquier trimestre del embarazo, profesionales sanitarios, niños sanos a partir de los 6 meses, adolescentes y adultos sanos en contacto estrecho con pacientes de riesgo y personas mayores de 65 años. 2, 3

Mayores de 60 años

Las personas mayores de 60 años tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones graves secundarias a la gripe, en comparación con los adultos jóvenes sanos, debido a un debilitamiento del sistema inmunitario relacionado con la edad (inmunosenescencia). Aunque la intensidad de la enfermedad puede variar cada temporada, normalmente son las personas mayores las más afectadas, en términos de gravedad, por la gripe. En los últimos años, se estima que el 54%-70% de las hospitalizaciones y el 71%-85% de las muertes relacionadas con la gripe estacional se produjeron en personas mayores de 65 años, lo que refleja la gravedad potencial de la gripe en las personas mayores. La mortalidad asociada a la gripe se produce, sobre todo, por complicaciones bacterianas (principalmente neumocócicas) o por descompensaciones de una enfermedad de base. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2014 se registraron en España alrededor de 3,6 millones de ingresos hospitalarios (11,5% del total) y alrededor de 34.000 fallecimientos relacionados con enfermedades del aparato respiratorio (18,2% del total). La edad media de las personas ingresadas por problemas del aparato respiratorio fue 57,8 años en los hombres y 59,7 años en las mujeres. Las personas mayores de 60 años forman parte de los grupos de riesgo en los que la vacunación contra la gripe está indicada. Las guías internacionales recomiendan vacunar a todas las personas mayores, generalmente por encima de los 65 años, si bien el límite de edad varía entre los diferentes países.4

Profesionales sanitarios

Bajo la denominación de trabajadores sanitarios o personal sanitario se engloba a aquellas personas cuyo trabajo, remunerado o no, se realiza en el ámbito de la atención sanitaria en contacto directo con los pacientes o con material potencialmente infeccioso. También a todos los demás trabajadores de centros sanitarios que, aunque con menor contacto con los pacientes, están potencialmente expuestos a los mismos agentes infecciosos, independientemente de la relación administrativa de cada uno de ellos con el centro sanitario. Igualmente, entran dentro de esta categoría todos los trabajadores de centros sanitarios que no se encuentran expuestos de manera directa a los pacientes, pero que sí lo están a agentes infecciosos que pueden transmitirse desde y hacia los trabajadores de la salud y los pacientes, como pueden ser los directivos médicos y el personal de oficina, cocina, limpieza, lavandería, seguridad y mantenimiento, así como el personal administrativo y el voluntario.4

Tres son las razones por las que el personal sanitario debería vacunarse contra la gripe:

1. Necesidad

El personal sanitario está más expuesto que cualquier otro colectivo al virus de la gripe, por lo que el riesgo de sufrir la enfermedad y sus complicaciones es mayor. Además, la vacunación se asocia a un menor absentismo laboral. En los sanitarios vacunados la gripe puede reducirse un 68%-90% y los días de absentismo laboral un 28%-40%. 4

2. Ética.

La transmisión del virus desde el personal sanitario puede originar numerosos casos de gripe entre los compañeros y los pacientes, así como brotes relacionados con la asistencia sanitaria, con tasas de ataque de hasta el 54,8% y una letalidad de hasta el 25%; los más vulnerables son los pacientes hospitalizados, los ancianos, los inmunodeprimidos, las embarazadas, los pacientes críticos y los niños. La transmisión nosocomial de la gripe acarrea mayor morbimortalidad en unidades críticas como geriatría, oncología, hematología, trasplantes, cuidados intensivos, pediatría, maternidad, unidades de neonatología, servicios de urgencias y atención primaria. 4

3. Ejemplaridad

Vacunándose, el ejemplo servirá a la población general para tomar conciencia sobre la importancia de la vacunación y aumentar la confianza en ella, así como en el propio personal sanitario. Los médicos vacunados contra la gripe son más proclives a recomendar a sus pacientes la vacunación. Las personas que trabajan en el ámbito sanitario están más a enfermedades inmunoprevenibles y pueden transmitirlas a las personas vulnerables con las que contactan, por lo que su cobertura vacunal debe ser máxima. Estudios realizados en centros geriátricos demuestran una reducción del 40% de la tasa de mortalidad global en las personas mayores si la cobertura de vacunación de los trabajadores del centro es superior al 60%. Además, se ha observado que la vacunación también disminuye la tasa de hospitalización en personas de riesgo. En cambio, paradójicamente, la cobertura vacunal entre el personal sanitario es baja: no supera el 20%-30%. 4

Personas convivientes con pacientes de riesgo

La protección indirecta que proporciona la vacunación frente a la gripe es fundamental cuando se convive con pacientes con patologías de riesgo, especialmente vulnerables a las complicaciones de la enfermedad. A partir de los 6 meses de edad, todos los niños, adolescentes y adultos sanos que convivan con un paciente de riesgo deberían recibir todas las vacunas pertinentes recomendadas para su edad y su condición, así como la vacuna antigripal anual, según las pautas recomendadas.4

Embarazadas

Los cambios fisiológicos que se producen en el sistema inmunitario, el corazón y los pulmones durante el embarazo y hasta 2 semanas después del parto hacen que las embarazadas sean más propensas a desarrollar complicaciones derivadas de la gripe, que pueden requerir hospitalización e incluso provocar la muerte. La infección por el virus de la gripe conlleva además riesgos para el desarrollo del feto, incluyendo el nacimiento prematuro, un bajo peso del recién nacido y un aumento del riesgo de morir. En consecuencia, todas las guías internacionales recomiendan vacunar contra la gripe a las embarazadas, como protección tanto para ellas como para el bebé durante sus seis primeros meses de vida. La OMS reconoce a las embarazadas como el grupo de riesgo prioritario.4

Según la OMS, las mujeres embarazadas son el grupo de riesgo más importante para la vacunación contra la gripe estacional. En su Documento de Posición revisado sobre las vacunas contra la gripe, la OMS recomienda que los países que estén considerando la posibilidad de instaurar o expandir los programas de vacunación frente a la gripe estacional, deberían conceder máxima prioridad a las mujeres embarazadas.5

El embarazo es una situación de mayor riesgo de complicaciones de la gripe y hospitalización. Estas complicaciones pueden provocar problemas serios tanto a la madre como al feto, constatándose un incremento de la mortalidad materna. La gripe durante el embarazo aumenta el riesgo de prematuridad y de muerte perinatal. La vacunación antigripal de la embarazada ha demostrado que disminuye significativamente la probabilidad de prematuridad y de bajo peso al nacer, así como una reducción de la incidencia de gripe en estos niños.4

Niños de más de 6 meses, adolescentes y adultos sanos

La gripe es más peligrosa para los niños que el resfriado común. Cada año, millones de niños contraen la gripe estacional; miles de niños son hospitalizados y algunos incluso mueren a causa de esta enfermedad. Los niños suelen necesitar atención médica a causa de la gripe, especialmente los niños menores de 5 años de edad.6

La vacunación antigripal de los niños mayores de 6 meses, no incluidos en grupos de riesgo, si sus padres lo solicitan y su pediatra lo considera conveniente, es una medida recomendable, dada la elevada tasa de complicaciones asociadas a la gripe en este grupo de edad. Esta actitud preventiva proporciona al niño o adolescente vacunado una protección individual directa.7

Se recomienda la vacunación antigripal a todos los niños, adolescentes y adultos sanos que convivan con pacientes de riesgo, incluidos entre estos los lactantes <6 meses de edad con factores de riesgo, ya que no pueden ser vacunados.3

Referencias:

  1. Quiénes deberían y quiénes NO deberían vacunarse contra la influenza [Internet]. [Último acceso: agosto 2019]. Disponible en: https://espanol.cdc.gov/enes/flu/prevent/whoshouldvax.htm
  2. Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad. Ciudadanos – Enfermedades y lesiones – Enfermedades Transmisibles – Gripe [Internet]. [Último acceso: julio 2018]. Disponible en: http://www.msc.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/gripe/home.htm.).
  3. Vacunación antigripal 2018-19: Recomendaciones del CAV-AEP [Internet]. [Último acceso: agosto 2019]. Disponible en: https://vacunasaep.org/profesionales/noticias/vacunacion-antigripal-recomendaciones-CAV-2018-19
  4. Amós García, María Fernández Prada, Javier Aristegui, David Moreno, Esther Redondo, Isabel Jimeno, Manuel García Cenoz, José Antonio López Trigo, Documento de actualización y reflexión sobre la vacunación antigripal en España
  5. Weekly epidemiological report. Vaccines against influenza WHO position paper- November 2012. [Internet]. [Último acceso: Agosto 2019]. Disponible en: http://www.who.int/wer/2012/wer8747.pdf
  6. Los niños y la influenza. Disponible en: https://espanol.cdc.gov/enes/flu/protect/children.htm. Último acceso: Noviembre 2019.
  7. Vacunación frente a la gripe estacional en la infancia y la adolescencia. Recomendaciones del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) para la campaña antigripal 2018-2019. Disponible en: https://vacunasaep.org/sites/vacunasaep.org/files/gripe_cav-aep_recomendaciones_2018-19_v.1.5.pdf. Último acceso: Noviembre 2019.